Jóvenes de San Luis Potosí. Algunos datos estadísticos.

«El conocimiento social y la política social, ante todo, tienen un deber ético y un compromiso con la humanidad, sobre la base de una creatividad fundada en la veracidad de los argumentos disponibles y en la urgencia de enfrentar las realidades que dañan la dignidad humana y ponen en riesgo cualquier proyecto democrático. Si nos conformamos con los espacios de actuación posibles en la lógica de la exclusión sistemática, seguiremos fingiendo que lo malo es justo y lo justo es malo.»
David Urzúa1

Lo que a continuación presentamos son datos estadísticos que consideramos tienen que ir acompañados de investigaciones cualitativas. No obstante, este Observatorio quiere aclarar que el uso de esta información tiene como finalidad generar preguntas en torno a ella y enfatizar en la urgencia que tenemos por contar con datos que permitan acercarnos a realidades juveniles con mayor precisión desde la estadística, vista ésta como un recurso para la investigación social, para conocer a la población y generar puntos de partida que nos permita verla como compleja y heterogénea.

Si bien sería irresponsable de nuestra parte hacer aseveraciones contundentes en relación a los números, tampoco queremos hacer caso omiso a la poca información de este tipo con la que contamos. Reconocemos que hacen falta estudios rigurosos, datos desagregados y dar seguimiento al esfuerzo que se realizó para elaborar el Estudio Estatal de Juventud 2009. Cabe señalar que para la fecha de elaboración de este documento, únicamente se han publicado datos generales resultado de la Encuesta Nacional de Juventud 2010. Entre los datos más relevantes que encontramos se encuentran los siguientes:

Según los resultados del Censo de Población y Vivienda 2010 implementado por el INEGI, en nuestro estado viven 678,490 personas jóvenes de 15 a 29 años de edad que representan el 26.2% de la población total; de ellos el 48.5% son hombres y el 51.5% mujeres. En este mismo rango de edad, el promedio de escolaridad es de 9.8 años.

Por otra parte, del total de emigrantes internacionales 56.9% tenía de 15 a 29 años de edad en su salida más reciente, es decir, más de la mitad de los emigrantes que salen de nuestro estado y del país, son jóvenes.

Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, en el primer trimestre de 2011 más de la mitad de los jóvenes (50.9%) están ocupados o buscan empleo2, este porcentaje es de 67.4% entre los varones y de 36.4% entre las mujeres. Según la SEP3 a través de los resultados generales de la Encuesta Nacional de Juventud 2010, el 29.5% de la población joven de San Luis Potosí que tiene entre 12 y 29 años, no están en la escuela ni se dedican a alguna actividad laboral, este porcentaje se acerca a la tercera parte de la población joven de nuestro estado.

Estos datos estadísticos, pueden ofrecer pistas para aproximarnos a un panorama general sobre la población joven. Lo cierto es que hacen falta datos desagregados y específicos para poder articular información que resulte contundente para la formulación de una ventana general a las condiciones de vida de las personas jóvenes desde la perspectiva sociodemográfica que se pueda vincular con datos cualitativos. No obstante, en esta ocasión podemos partir del porcentaje que representa la población joven respecto de la población total en nuestro estado.

La fase demográfica – a nivel local y nacional – en la que nos encontramos es crucial. En este momento nacen menos niños pero el grueso de la población aún no ha envejecido, esto representa tanto una oportunidad en términos de desarrollo como un factor al que hay que poner atención especial. Si más de una cuarta parte de la población en nuestro estado tiene entre 15 y 29 años – vista ésta también como una etapa productiva – y las condiciones de acceso a un empleo deseado, a la continuación de los estudios, a seguridad social, a la adquisición de una casa propia, son limitadas ¿Qué calidad de vida podremos tener de aquí a 30 años, cuando el grueso de la población se encuentre concluyendo su fase productiva? Esta perspectiva sobre el bono demográfico es un tema que se ha analizado y puesto sobre la mesa como un factor determinante para los próximos años y la calidad de vida de los habitantes; constituye uno de los aspectos – además de las reformas de Estado y la construcción de la sociedad del conocimiento – que merecen especial consideración para la promoción de un enfoque alternativo y viable para las políticas públicas, tanto para nuestro país como para América Latina4.

1 Urzúa, D. (2000). Políticas públicas para el desarrollo de los jóvenes. Jovenes. Revista de Estudios sobre Juventud ,
4 (10), 19.

2 Aquí hay que poner atención pues los jóvenes con empleo y los que están en búsqueda pero que aún no lo tienen, forman parte del mismo grupo que representa la mitad de la población.

3 Consulta el documento completo aquí:
http://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/2249/1/images/vf-jovenes-educacion-ninis.pdf

4 Rodríguez, E. (2008/2). Políticas públicas de juventud en América Latina: experiencias adquiridas y desafíos a encarar. Pensamiento Iberoamericano (3) p. 280.