Las Políticas Públicas. Enfoques, herramientas y contexto.

“Las políticas públicas en juventud han funcionado por acumulación, sobre la base de modificaciones al margen. Se asume, pues, que en políticas públicas, sólo existe la reforma (no hay “revolución”) por más que los operadores piensen lo contrario.”[1]

Ernesto Rodríguez

Como ya hemos visto[2] existen diversos enfoques que influyen en la forma como se elaboran las políticas de juventud[3]. Ernesto Rodríguez (2008) explica los cuatro enfoques predominantes que en América Latina coexisten en los órganos estatales y se manifiestan en los objetivos y formas de operar los programas dirigidos a juventud.

El primero es un enfoque de riesgo que asume las diferencias sociales y a la juventud como un grupo específico, este enfoque se dirige a los excluidos concentrándose en estrategias de acceso a servicios en tanto sector vulnerable, dejando de lado la promoción de la ciudadanía juvenil. El segundo, es el joven como sujeto de derechos, asumiendo su ciudadanía y un conjunto de derechos que deben de ser asegurados, sin embargo, pierde énfasis en el potencial de la participación juvenil al olvidar su contribución sustancial en la sociedad. El tercero mira a las personas jóvenes como actores estratégicos del desarrollo que vincula iniciativas de mejora de condiciones de vida con iniciativas para el fomento de la participación activa. Y un último enfoque que hace énfasis en el capital social postulando el “empoderamiento” juvenil para su participación activa, mayoritariamente a través de movimientos sociales juveniles (Rodríguez 2008:278-279).

Estos enfoques ofrecen una perspectiva general desde donde parten las elaboraciones de los planes estratégicos, programaciones y proyectos construidos desde los Institutos Gubernamentales de Juventud. Retomando las propuestas de Ernesto Rodríguez, hace falta fortalecer la perspectiva que logre establecer mecanismos para promover la participación juvenil no como respuesta al paternalismo y adultismo históricos sino como respuesta a un enfoque que los mire como jóvenes tomadores de decisiones.

Entre las herramientas que se han utilizado en América Latina para la elaboración, implementación y evaluación eficiente de las políticas públicas en materia de juventud se encuentran las leyes de juventud, encuestas nacionales de juventud, organismos gubernamentales de juventud, el diseño de planes integrales de juventud, observatorios de juventud y el desarrollo de centros de información juvenil en internet. El eficaz funcionamiento de estas herramientas depende de los enfoques y la articulación entre sí, de manera que los resultados puedan fortalecer los objetivos de cada una de ellas.

Sobre el aspecto legislativo en nuestro estado, ya hemos mencionado que contamos con la ley del INPOJUVE y en este momento se encuentra en proceso de dictaminación la Ley de la Persona Joven para el estado de San Luis Potosí. A lo largo de este observatorio y en función de la temática en curso, iremos profundizando en el contenido de la ley propuesta así como en el enfoque que otras legislaciones estatales pueden tener hacia la juventud.

Las encuestas nacionales aplicadas en el 2000, 2005 y en el 2010 son fuentes de información hechas de forma rigurosa y exhaustiva que proporcionan información estadística importante, sin embargo sus informes se centran en lecturas de cuadros estadístico. Estas herramientas se enfrentan a retos importantes como puede ser la búsqueda de estrategias para hacer comparaciones en el tiempo, fortalecer los marcos teóricos sólidos, realizar comparaciones intergeneracionales
y explotar la información de manera intensiva[4]. En San Luis Potosí contamos con datos específicos como resultado de las encuestas nacionales, sin embargo es necesario articularlos y colocarlos en relación con trabajos de investigación, procedimientos legislativos y en el proceso de las políticas públicas.

Los planes integrales de juventud permiten contar con visiones de conjunto y el establecimiento de prioridades claras para la formulación de programas, esto implicaría, entre otras cosas, que las labores que realiza el INPOJUVE puedan ser integradas a las acciones del resto de las instituciones gubernamentales, de forma tal que el trabajo no se centre únicamente en esfuerzos realizados por el Instituto respecto de diversas dimensiones de la vida de los jóvenes, sino que se refleje en el trabajo cotidiano de las instancias estatales y pueda articular y dinamizar acciones. Estos planes integrales requieren también de una formulación que parta del análisis de diversos enfoques que se construyen sobre la juventud, es decir, que faciliten detonar procesos de inclusión y de participación ciudadana.

Los observatorios de juventud cumplen la función de sistematizar, monitorear y evaluar planes y programas. Observan y evalúan desde fuera, problematizan fenómenos sociales e intentan colocarlos en la agenda pública. En el caso de San Luis Potosí, hasta la fecha, no contábamos con un observatorio ciudadano de juventud. Consideramos que el ejercicio de observación es fundamental para las políticas públicas y la práctica ciudadana, por lo que proponemos que éste pueda ser un espacio de aproximación a fenómenos y temas de orden público vinculados a las múltiples dimensiones de la vida de las y los jóvenes en nuestro estado. Los observatorios pueden llegar a tener incidencia en políticas o en procesos, por lo que su fomento, articulación y vínculo con las realidades inmediatas es fundamental.

Los Institutos Gubernamentales de Juventud en América Latina, realizan actividades sectoriales sin mantener necesariamente relación con las secretarías y otras instancias de gobierno. Ocurre algo similar con el trabajo del INPOJUVE, en su página de Internet, específicamente en el sitio correspondiente a programas[5], establecen que tienen un programa operativo y 6 programas en curso, de ellos algunos como “Mirada Joven” y “Poder Joven” son ejecutados en coordinación con el IMJ; no obstante la información disponible en el sitio web no especifica si mantienen algún tipo de vínculo con alguna otra secretaría o dependencia estatal, excepto los programa “Emprendedores Juveniles” que abre la posibilidad de vincular a las y los jóvenes con otras instancias como el FONAES, SAGARPA, SEDARH, SE, SRA, etc.; “Ponte vivo” que pretende articularse con otras dependencias; y por último “Impacto Joven” que establece acuerdos de colaboración con instancias públicas y privadas.

El Instituto Estatal, como instancia responsable de implementar las políticas estatales y nacionales, también se enfrenta al reto de articular, potenciar y complementar desde la institucionalidad juvenil las políticas sectoriales; los enfoques universales que permean las políticas de las secretarías de Estado son una dificultad para este proceso de articulación al no contar con políticas específicas y al otorgar un trato casi por igual a todos los sectores y edades de la población.

Otra de las dificultades en materia de política pública se refleja en que la operatividad y eficacia de los programas está relacionada con la centralización. El INPOJUVE tiene oficinas en múltiples municipios – Aquismón, Cárdenas, Tamuín, Salinas, Matehuala, Huehuetlán, San Martín Chalchichuautla, Cerritos, Cd. Valles, El Naranjo, Coxcatlán, Soledad de Graciano Sánchez, Tampamolón de Corona, Tanquián de Escobedo y San Luis Potosí –, no obstante la dificultad de implementar programas y proyectos en ciudades medianas y pequeñas, en comunidades alejadas y en áreas periféricas de la ciudad constituye un factor fundamental que es necesario tomar en cuenta desde su diseño. Las giras que el Instituto realiza por el estado ofreciendo diferentes programas a través del programa Operativo “Por ti”, si bien representan un esfuerzo por ampliar la cobertura, también corren el riesgo de convertirse en caravanas de programas asistenciales que respondan a lógicas de metas numéricas. La instalación de oficinas en diversas localidades ofrece la posibilidad – que hay que aprovechar – de realizar un trabajo más a fondo y de forma que se aproxime a las realidades juveniles de espacios geográficos localizados.

A partir de este escenario, Ojo Ambulante comienza a generar algunas preguntas que considera pertinentes: ¿Desde qué enfoque está pensada la política pública existente en materia de juventud en San Luis Potosí? ¿Cuál es el alcance? ¿Qué es lo que hay que fortalecer en términos de enfoques y herramientas? ¿Cómo es el contexto de vida de la multiplicidad de juventudes y de qué forma éste se vincula con el impacto o no de las políticas? ¿Cuáles son las posibilidades de articulación sectorial? Asistenciales u orientados a la promoción de participación ciudadana, los planes y programas dirigidos a juventud deben de formularse y/o implementarse desde una óptica que facilite hacer evidente el enfoque de donde se está planteando, las herramientas que está generando o utilizando, considerar las condiciones socio culturales de la población y su contexto. Estos trabajos requieren procesos complejos, prolongados y de articulación con múltiples actores.

Héctor Morales propone que para contar con políticas públicas de juventud que favorezcan procesos de emancipación, autónomos e identitarios se requiere que sean integrales, específicas, concertadas, descentralizadas, participativas y selectivas[6]. La intención de esta sección en Ojo Ambulante es hacer un monitoreo y constante espejeo entre lo existente y lo que se postula como deseable. No nos centraremos únicamente en el trabajo del INPOJUVE, sino también a las capacidades y condiciones con las que cuentan los diversos órganos de gobierno e instancias públicas para hacer factibles políticas de juventud que cumplan con estas características.

Finalmente, entre algunas de las propuestas elaboradas en conjunto entre la academia y la sociedad civil se encuentra el trabajo corresponsable en el que los jóvenes también jueguen un papel activo. Estela López elabora una lista de aspectos por los que la sociedad civil, las y los jóvenes y funcionarios/as públicos tenemos que trabajar:

  1. Promover la modificación de los enfoques estratégicos y operativos, reconocer a los jóvenes ya no como sector vulnerable sino como tomadores de decisiones.
  2. Exigir la construcción de políticas realmente “públicas” a través de amplias convocatorias que involucren a la sociedad civil, organizaciones juveniles, entidades gubernamentales, sector académico, iniciativa privad, etc.
  3. Potenciar la participación de las y los jóvenes mediante procesos.
  4. Pensar los problemas públicos desde las circunstancias del sujeto joven, posicionando su participación como parte de la solución a los problemas.
  5. Pugnar por la transformación del rol y la función de las entidades gubernamentales especializadas en materia de juventud, de forma que tengan seguimiento pese a los cambios de administración, que reconozca a fondo las problemáticas y el contexto de la condición juvenil, que articule e impulse acciones concertados entre actores sociales, etc.
  6. Proponer y exigir que funcionen los mecanismos democráticos de evaluación, vigilancia y rendición de cuentas al interior del aparato gubernamental y desde la sociedad civil[7].

Además de las obligaciones del Estado que arriba mencionamos, también corresponde a la ciudadanía y a la sociedad civil vigilar, monitorear, construir, proponer e implementar estrategias que faciliten o promuevan el cuidado y desarrollo de aquellos aspectos que son necesarios fortalecer y tomar en cuenta.

[1] Rodríguez, Ernesto. Op. Cit. P. 276.

[2] Consulta aquí un documento donde encontrarás más información. http://ojoambulante.org.mx/pdf/serjoven.pdf

[3] Para saber más sobre las políticas públicas consulta: http://ojoambulante.org.mx/asi1.html

[4] Rodríguez, E. Op. Cit. pp. 284-285.

[5] Consulta aquí: http://slpjoven.gob.mx/sub%20paginas/programas.html

[6] López, E. Op. Cit. p. 9.v

[7] López, E. Op. Cit. pp. 13-14.

1 Rodríguez, Ernesto. Op. Cit. P. 276.

2 Consulta aquí un documento donde encontrarás más información. http://ojoambulante.org.mx/pdf/serjoven.pdf

3 Para saber más sobre las políticas públicas consulta: http://ojoambulante.org.mx/asi1.html

4 Rodríguez, E. Op. Cit. pp. 284-285.

5 Consulta aquí: http://slpjoven.gob.mx/sub%20paginas/programas.html

6 López, E. Op. Cit. p. 9.v

7 López, E. Op. Cit. pp. 13-14.